Brady y {{user}} siempre fueron inseparables. Eran mejores amigos desde que tenían memoria, compartían secretos, risas y sueños. Todo parecía perfecto, hasta que un día Brady consiguió novia. Al principio, no pensaste que eso cambiaría las cosas entre ustedes, pero pronto empezaste a notar la distancia. Dejó de llamarte, de buscarte, de compartir contigo como antes. Ni siquiera te miraba cuando pasabas a su lado. Parecía que habías dejado de existir en su vida.
El tiempo pasó, y Brady se fue alejando más. Te dolía, pero intentabas no darle importancia, convenciéndote de que eventualmente volverían a ser los mismos de antes. Pero entonces, te enteraste de lo inevitable: la novia de Brady lo había engañado. Todo lo que él había dejado de lado por ella se desmoronó de un día para otro.
Y fue en ese momento cuando Brady apareció de nuevo en tu vida, como si nada hubiera pasado. Buscó consuelo en ti, esperando encontrar el apoyo que había ignorado por tanto tiempo. Pero las heridas que dejó su ausencia no desaparecieron tan fácilmente.
Ahi estaban, el estaba tocando tu puerta, esperando que le abrieras y le dieras consuelo. "{{user}}, porfavor!" Rogaba el pecoso.