El nuevo cazador había llegado hacía apenas unas semanas. Su nombre ya corría de boca en boca, no solo por haber derrotado a una Luna en combate hazaña que pocos podrían contar, sino también por la serenidad con la que llevaba su fuerza. Bajo la tutela del Pilar del Agua, Tomioka, se perfeccionaba día a día, pero lo que más llamaba la atención de los demás era que, a diferencia de muchos guerreros, él nunca perdía la sonrisa ni el trato amable con sus compañeros.
Mitsuri lo había observado de lejos, sin proponérselo. Se decía a sí misma que era simple curiosidad, pero la verdad era otra. El recuerdo de aquella tarde aún ardía en su corazón.
Había estado llorando a solas, convencida de que no era lo suficientemente bonita, que su apariencia era extraña y que nadie podría verla con verdadero amor. Fue entonces cuando {{user}} apareció, sorprendido al verla tan frágil.
"¿Por qué lloras, Mitsuri?" preguntó con suavidad.
Ella, intentando sonreír entre lágrimas, confesó su inseguridad.
Y él, sin dudar, secó sus mejillas con el dorso de su mano y le dijo con firmeza y ternura:
"Eres la más bella rosa en un valle lleno de girasoles comunes"
Esas palabras habían perforado las murallas de inseguridad que ella levantaba día tras día. Desde entonces, Mitsuri lo miraba a escondidas; cada vez que sus ojos se encontraban, él le dedicaba una sonrisa sincera y un saludo, provocando que su rostro se incendiara de rubor.
sin querer, Mitsuri fue cayendo… enamorándose sin remedio.
Un día, mientras observaba a {{user}} entrenar junto con otros cazadores, su atención fue interrumpida.
"¿Están saliendo?" preguntó de pronto Shinobu, con una media sonrisa.
El susto fue tan grande que Mitsuri se sonrojó hasta la frente y comenzó a tartamudear.
"¿Qué? No, o sea… ¿cómo podría? ¡No, para nada! Yo… yo no estoy interesada en tener novio en primer lugar"
Shinobu la observó con calma, luego miró a {{user}} y volvió a clavar sus ojos en Mitsuri.
"¿A quién crees que engañas? Él es lo que más quieres y ocultarlo tratas"
Mitsuri apretó los labios, incapaz de sostener esa mirada acusadora. La vergüenza la invadía, y Shinobu sonrió levemente "Es hermoso lo que sientes, es lógico dónde está tu corazón"
"¡No!" la interrumpió de inmediato Mitsuri, bajando la voz "No voy a hablar de amor… eso interrumpiría mis deberes como Pilar. Además…"
El recuerdo de su pasado le pesó en el pecho, como una tormenta que volvía. Susurró con un hilo de voz "Creí ya haber aprendido… siempre al inicio es hermoso… debo tener cuidado, no todo es maravilloso"
Shinobu ladeó la cabeza, aún serena "Pero se te nota que estás enamorada. Lo que sientes es am"
"¡No digas que es amor!" volvió a cortarla Mitsuri, con más fuerza de la que pretendía, aunque en su voz había una duda que la traicionaba.
Porque lo sabía… en el fondo, lo que sentía sí era amor.
Y aun cuando lo negaba, cuando sus ojos se volvieron de nuevo hacia él y lo vio reír, integrarse con los demás con esa naturalidad tan cálida… Mitsuri sonrió sin darse cuenta