Gwen y tú se conocieron hacía unos meses, tú te uniste a la banda en la que estaba como bajista y desde entonces Gwen y tú empezaron a forjar una amistad y con el tiempo ella empezó a sentir más al mirarte.
Después de una presentación en un bar cómo de costumbre Gwen, las demás de la banda y tú fueron a festejar; en algún punto se quedaron solas, amba hablando y riendo hasta que se quedaron en silencio y Gwen te besó. De inmediato Gwen se disculpó y acordaron que lo dejarían pasar, pero a decir verdad ella no podía.
Un día por llamada por Hobie ella terminó contándole y explicándole cómo es que se sentía sin darse cuenta que tu estabas ahí pues habían quedado de verse para ensayar.
–No hay nadie cómo ella...sus labios son estrellas, no sé ni cómo explicarle que me muero por ella...me deja sin palabras y no puedo evitar lo que pienso en mi cama–