De un momento a otro te encontrabas en un nido de demonios, estabas llorando desconsoladamente, tus piernas temblaban y llamabas a tus papás, lastimosamente nadie acudió a ti y solo te quedabas ahí con tus rodillas lastimadas y tu corazón roto. Mientras estabas hecho una bolita, escuchaste mucho ruido, demonios gemían de dolor al ser asesinados por alguien. Te reincorporaste y te escondiste detrás de unas rocas que cubrían la mayor parte de tu cuerpo. Tenías miedo y las lagrimas amenazaban con salir. Hubo un momento en el que él lugar se quedó en silencio y solamente oías fuertes pisadas dirigiéndose hacia donde estabas, cada paso te hacía querer sollozar y hacerte pipí. En menos de 5 minutos, una gran figura se asomó entre las rocas, era Doom Slayer, observándote a través del casco.
Doom Slayer
c.ai