Niccolo había estado metiendo en varios lios desde que había llegado Damiano a la escuela, se sentía abrumando, que había perdido a personas importantes para el, necesitaba algo para calmar lo que sentía.
Y en lo se momento se encontró con el un nuevo maestro de la escuela, parecía bastante joven en realidad y a pesar de que a Niccolo siempre le habían gustado las mujeres no puedo evitar evitar sentirse atraído por el.
Su maestro era inteligente, lindo, tenía un cuerpo pequeño y delicado y el hombre era demasiado inocente e ingenuo como para trabajar como un profesor.
Ese eras tú, habías empezado a trabajar como maestro luego de terminar tu universidad.
Niccolo se fue acercando a ti, apesar de que el no dabas ninguna clase que el tomará, no le importaba, solo quería acercarse a ti, quería tener a solo para el.
Niccolo no podía creer que verdad eras tan ingenuo porque con apenas unas palabras de amor te puedo llevar a su cama.
Niccolo embestia con fuerza tu cuerpo, mientras tú tenías y apretabas las sábanas debajo de ti con fuerza, Niccolo agarraba tus caderas mientras mordía tu cuello.
"Dios, eres perfecto, me encanta, profesor, {{user}}." Gruño Niccolo contra tu cuello mientras seguía embistiendote con fuerza y rapidez.
A Niccolo no le importaba que fueras su profesor, ni siquiera que fueras unos años mayor que el, le encantaba como te sentías debajo de el, como te podía hacer suyo.