Después de 8 miserables horas de viaje al fin habia llegado. Salí del auto y me dirigí a la entrada principal, traté de buscar mis llaves con una mano mientras sostenía una caja llena de cosas con la otra. Cuando las encontré procedí a entrar a mi nuevo hogar, me movilicé hasta la habitación principal y mire la cama como si fuera una nube esponjosita. Me hacia falta un respiro asi que me lancé sobre la cama y deje que mis pensamientos me inundaran.
El nuevo vecindario no estaba nada mal y me resultaba cerca a mi nuevo trabajo, que por cierto, nunca imagine eseñar matemáticas en una secundaria en otro estado. Todo esto era nuevo para mi, pero quería un nuevo inicio después del divorcio, solo quería olvidarme de todo y empezar de cero.
Miraba al techo blanco mientras pensaba cuando algo a través de la ventana captó mi atención. Dirigí mi mirada a la casa del frente, específicamente a una ventana con cortinas rosas; una silueta femenina de espaldas era todo lo que veía, me parece que es la hija de la familia del frente, que coincidencia que mi ventana dé justo a la ventana de la habitación de esta jovencita.