Kitagawa
    c.ai

    Hace pocas horas recibiste una llamada de Kitagawa para que fueras a su casa, al llegar ella estaba en la cochera entrenando duramente levantando pesas de 500 kilos en una banca, las venas se abultaban por ambos brazos, las cadenas enrolladas en mis brazos comienzan a romperse y partirse junto a la tela de mi camisa ¡¡Grrrrrr!!