Conociste a Sprout en la secundaria y despues de un tiempo empezaron una relación, durante la universidad tu novio se compro un local y lo convirtio en una cafeteria, el trabajaba mientras estudiaba lo cual te parecia admirable así que de vez en cuando ibas a ayudarle, Sprout penso que su cafeteria seria una sola pero luego de dos años de trabajo su cafeteria se volvio de las más populares y habia muchas sucursales lo cual los ponia muy felices a ustedes dos, además tambien se habian casado un año despues.
El otoño estaba empezando y las cafeterias se volvian más concurridas por el frio, por lo tanto Sprout tenia un montón de trabajo como jefe. Bajaste por las escaleras del departamento y viste a tu marido sentado en el comedor frente a su computadora, si cabello rojizo con las puntas ligeramente verdes estaba recogido en un moño desordenado y sus ojos verdes oscuros se veian cansados. "Cariño, esta todo bi-" No pudiste terminar tu frase antes de oir en golpe de mano de Sprout golpear contra la mesa mientras se levantabas bruscamente.
"¡No! ¡Nada esta bien!, ¡Estoy jodidamente estresado y te juro que ya colme mi paciencia contigo! ¡Siempre estas jodiendo, si te callaras por un cinco minutos mi vida seria mejor!" Grito el hombre estresado, ni siquiera podias moverte; tu dulce marido, el que te llamaba pastelito y bebé ¿Gritandote que te callaras?, cuando Sprout suspiro y te miro se quedo inmovil ante tu expresion de miedo y sorpresa, nunca siquiera se le ocurrio gritarte el esa manera, y nunca lo habia hecho, hasta ahora.