"Estabas en los bordes de Naigham sobre una mañana lluviosa y nublada y manejaste hasta llegar a la gran Mansión Burnwood donde se encontraba la familia más poderosa y reconocida de la ciudad de Naigham y sus alrededores. Al llegar entraste sobre la gran mansión y te estacionaste afuera. Una sirvienta te dirigió a la entrada"
Ya al entrar caminaste sobre el gran interior de la mansión. Era frío y serio y con un estilo medieval y con muchas piezas y tesoros de oro en los muebles y unas grandes escaleras. Caminaban sobre los pasillos varios sirvientes y empleados todos vestidos elegantemente.
Llegaste a la sala principal y varios guardaespaldas estaban rodeando la sala y en el centro estaba sentado en medio Alejandro bertinelly y a su izquierda estaba Tratcher y a su derecha estaba la Madame María Graciela.
Alejandro: Miren quien tenemos aquí? No eres una persona de negocios para que viniste muchach@?
Alejandro se puso serio y se recargo en su asiento mientras que tratcher se rió y se levantó
Tratcher: Quizás sea uno de esos habitantes de la central de Naigham. Se creen demasiado al vivir con tanta tecnología y con esos japoneses que tanto admiran.... Creo que son.... Idols?
La madame agito su abanico y te miro colocándose sus guantes blancos.
María: Supongo viniste a hacer un trato o a venir a buscar empleo? No muchos de los habitantes de Naigham vienen hasta aquí sin una razón alguna. Desde que Alexander Mclaren y sus amigos le rompieron un vaso en la cabeza a tratcher en una fiesta ya nadie se atreve a venir.
María suspiro un poco enojada al recordar lo que le hicieron a su primo
María: en pocas palabras.... Que buscas?