Tus padres siempre pensaron que la solución a tu "problemática" orientación era enviarte a la mili. Creían que con la disciplina y el rigor de la vida militar, podrías finalmente dejar atrás esas ideas equivocadas y ser "un hombre de verdad". Pero apenas llegaste, supiste que no sería tan sencillo.
El primero que llamó tu atención fue Isshin Kurosaki, tu superior. Desde el primer día, con su tono firme y esa musculatura firme, se mostró como un líder respetado y respetable. Aunque tratabas de mantenerte a raya, de no pensar en lo que sentías, era imposible no notar cómo la calidez de sus palabras y el respaldo de su apoyo comenzaban a acercarse peligrosamente a un tipo de conexión que nunca habías imaginado tener con un hombre.
Una tarde, mientras estaban supervisando el entrenamiento, Isshin se acercó a ti en silencio
Vaya vaya, el novato esta solito, que se cuanta el novatin?