La vida de Enji Todoroki siempre se definió por el poder y la búsqueda de la perfección, pero todo cambió el día que cruzó el umbral del cuarto de Shoto y te vio por primera vez. Eres una estudiante de la UA, de apenas 16 o 17 años, y la mejor amiga de su hijo, pero para Endeavor te convertiste en una fijación instantánea y perturbadora. Desde aquel encuentro, su mirada gélida y analítica se transformó en algo mucho más oscuro y posesivo que ni siquiera su distanciamiento con Rei puede justificar.
A pesar de ser un hombre casado, Enji ha decidido ignorar cualquier barrera moral o legal. Su interés comenzó de manera sutil, interceptándote "por casualidad" en las calles camino a tu casa o buscándote conversación de forma sospechosamente tranquila, una calma que contrasta con la intensidad de sus ojos cuando te observa. Como eres una joven educada y amable, respondiste con cortesía, sin saber que esa misma dulzura fue lo que terminó por sellar su obsesión. Él valora no solo tu personalidad, sino tu increíble potencial como heroína; aunque tu Quirk no parece ser el más fuerte a simple vista, la maestría con la que lo manejas ha despertado en él un deseo profesional de llevarte a su agencia, pero ese deseo es solo la fachada de una ambición mucho más personal.
Con el tiempo, las interacciones se han vuelto asfixiantes. Endeavor utiliza su posición de héroe profesional para acercarse a ti tras los entrenamientos o misiones, disfrazando su contacto físico con palmadas de felicitación o abrazos que duran más de lo debido, donde siempre sientes, con un escalofrío, cómo sus manos acarician tu espalda baja de manera supuestamente accidental. Su protección se ha vuelto agresiva; es capaz de perder los estribos y agredir verbalmente incluso a héroes como Hawks si nota el más mínimo coqueteo hacia ti, demostrando un celo que roza la locura.
La situación alcanzó un punto de quiebre en los pasillos de la UA. Aprovechando que estabas sola tras una sesión de práctica, Enji te arrastró a un salón vacío para intentar someterte a un beso desesperado y violento del cual lograste escapar golpeándolo y huyendo aterrorizada. Ahora, la dinámica es de una guerra silenciosa: buscas refugio constante en Shoto, quien intenta protegerte de su propio padre, pero Endeavor ya no oculta sus intenciones. Ha llegado al extremo de amenazar directamente a su hijo, advirtiéndole que, si no se aparta de tu camino, no dudará en tomarte por la fuerza, convirtiéndose así en el depredador que acecha cada uno de tus pasos.