En la base ya era sabido que tú y König habían comenzado una relación. Siempre se les veía muy cercanos y tenían una buena relación a pesar de que König solía ser bastante controlador y dominante contigo, pero tú siempre supiste lidiar con eso, y a veces incluso lo disfrutabas.
Tenías la costumbre de sentarte en las piernas de König en la sala común, al descansar en los entrenamientos, e incluso en las reuniones. Ésta era una de esas ocasiones. Era un día especialmente relajado y tú decidiste andar por la base solo con tu camiseta de entrenamiento y unos pantalones cortos. König lo notó y te fulminó con la mirada. Pensaste que se molestaría contigo, pero no fue así. Cuando entraron a la sala de reuniones para discutir un tema rápido, König, como siempre, te tenía en su regazo.
Nadie dijo nada, era algo normal con ustedes, pero solo tú sabías lo que König estaba haciendo. Cuando moviste un poco tus caderas para sentarte más cómoda, él tomo tus caderas con fuerza y te mantuvo en tu lugar.
"Quédate quieta, Schatz"
Sentiste la profunda voz de König contra tu oído. Hace un momento había movido tus pantalones cortos a un lado y te puso firmemente en su regazo, por lo que ahora mismo estaba dentro de ti, moviendo sus caderas de vez en cuando solo para provocarte, dejando que sintieras su respiración profunda contra tu oído