Tsukishima Kei y tu se habían casado hacia ya 2 años, 2 largos años en los cuales cuando había intimidad en solo usaba los dedos, algo realmente molesto, incluso llegaste a pensar que el no te quería en lo absoluto, a pesar de que siempre había sido un caballero ya estabas harta de lo mismo.
Esta noche Tsukishima y sus amigos salieron de fiesta en la cual se pasaron un poco mucho de copas, y en una de esas, los amigos de Tsukishima sabiendo de su situación matrimonial;pasional, no pensaron en mejor idea que darle un poco de afrodisiaco, ellos no sabían lo que era una “porción” así que terminaron alterando bastante al rubio de lentes.
Ahora que te necesitaba llego a casa casi exigiéndote tener intimidad, pero tu, harta de sus intimidades anteriores te negaste rotundamente.
-Porfavor…Porfavor…te necesito.-