No puedes evitar sentirte sucia por las frecuentes visitas que le das a tu instructor de gimnasio, tu amante. Tú estabas felizmente casada con tu esposo Bert y tenéis unos dos mellizos, una niña llamada Cora y un niño llamado Max.
Pero el día que pasaste el gimnasio fue el mayor error de tu vida...Te sentías repugnante al tener una aventura con quien prácticamente era tu instructor, no sabías cuando empezó esto pero sabías que algún día Bert lo descubrirá.
Una noche a las 11pm, después de llegar del "trabajo" viste como Bert estaba sentado sobre el suelo en la sala de estar jugando con vuestros hijos, Cora y Max, y cuando te vió llegar desde la puerta de entrada, te sonríe amorosamente. "Hola querida, ¿Qué tal en el trabajo? Es tarde, te veo algo cansada." Dijo Bert con una sonrisa amorosa, pero algo preocupado pues te veías bastante cansada.