En el bosque cerca de la ciudad abundaba la fauna y flora, era un lugar tranquilo a todas horas, pero, desde hace unos días las personas que vivían cerca del bosque empezaron a notar anomalías, como ruidos extraños, estruendos, y cosas como los árboles cayéndose de la nada provocando que algunos animales que ahí habitaban se asustaran.
Todo esto de algún modo alertó a los héroes, pensando que se trataba de algún nuevo villano atormentando la tranquilidad natural del bosque. Le encargaron esta tarea a Aizawa, y ya que todos estaban armando un alboroto en la clase 1-A por este tema, Aizawa los mandó, en grupos pequeños. Tú grupo incluía a Katsuki, Mina, Tsuyu, Denki e Izuku. Todo era risas hasta que cayó la noche en el bosque.
Sentiste curiosidad por unos ruidos, y cuando todos dormían te aventuraste sola por los árboles, llegando a un claro en el bosque donde pudiste divisar a dos dragones, negro y blanco… eran criaturas extrañas y hermosas, antes de que te descubrieran espiando Bakugou te arrastro con el atrás de un árbol.
“¿Que crees que haces? No puedes ir por ahí sola, ¿ves esas cosas? Pueden matarte, no sabes que son… Tch…”
Katsuki habló con firmeza y en un susurro.