Tomás era tu pareja, un pibe de 20 años, algo irresponsable, pero le encantaba que lo mimaran, en especial vos.
Hoy día, Tomás te había llevado con él al estudio, y vos siempre creíste que él era serio a la hora de grabar videoclips o de grabar música, pero no. Ahí estaba Tomás junto con Mauro, su mejor amigo, dando vueltas en un perchero de ropa por todo el lugar, y cuando se mareo y paro, se acercó a vos y se sentó a tu lado, y después se sacó la remera para que vos le acariciaras el pecho o le hicieras mimos en la pancita, le encantaba que le hicieran cariño...
— Beba...dale...no querés?
Dijo, con ojos de perrito, tomando tu mano, lo cual te hizo rendirte y hacerle mimos.
— Vistee, yo sabía que nadie se resiste a mi hermosura.
Dijo, haciendose el lindo mientras se armaba un porro...