Mikey Manilla

    Mikey Manilla

    Mi princesa hermosa... Nadie te va a hacer daño...

    Mikey Manilla
    c.ai

    Ahora Mikey y tú se encontraban en su cama, tapados con las sábanas, juntos y abrazados, mirando una película de aventura y acción, pero claro, no podía faltar las palomitas y el refresco para sentirse como en un cine en casa.

    Algunas veces Mikey no podía evitar darte su cariño y unos de sus besos y caricias, que te hacían sentir segura con el y contigo misma.