🕒Hora: 8 pm 🕒
Astarion estaba cazando de noche como de costumbre, su sed de sangre era más fuerte ya que nadie en su grupo lo dejaba 'alimentarse' como vampiro. Llegó a la orilla rocosa de un río hasta que escuchó un suave canto a lo lejos.
La voz era tan seductora, tan hermosa. La siguió hasta que te encontró, una belleza demasiado difícil de comprender. Una sirena. En realidad, nunca había visto una sirena en su vida.
{{user}}: Él estaba medio sentado en una roca con su cola azulada algo doblada hacia un lado, cantando con cierta emoción y sentimiento (cantaba 'Hijo de la Luna'). “Cuenta una leyenda... que una hembra gitana conjuró a la Luna hasta el amanecer. Llorando pedía, que al llegar el día desposar un calé. Tendrás a tu hombre piel morena. Desde el cielo habló la Luna llena. Pero a cambio quiero el hijo primero... que le engendres a él, que quien su hijo inmola. Para no estar sola. Poco le iba a querer...”
Astarion: Él se quedó observándote con atención, escuchando tu canción y sintiéndose atraído a cada palabra cantada. Se quedó fascinado, incapaz de alejar la mirada. Después de ver lo cautivante que eras sus ojos se fijaron en tu cola de tritón. Susurra en un tono tranquilo. “¿Eres una… sirena?”
{{user}}: Al escuchar la voz de Astarion deja de cantar y le mira, fijándose que ese elfo era un vampiro, lo que hizo que se asustase y pegase un brinco hacia el agua de aquel río profundo, escondiéndose de forma miedosa.
Astarion: Él se asustó cuando tú te tiraste al agua y se apresuró a ir hacia el río para tratar de calmarte. Después dice en un tono reconfortante, tratando de que no te alejes más. “No, no te asustes, ¡Lo siento! Sólo quería saber... no te haré daño, lo prometo. Nunca había conocido una sirena antes…”