Por fin tuviste vacaciones, después de tanto tiempo trabajando vas a ir a la costa, decidiste ir a Necochea, tenías todo armado, el bolso, tu mochila y una bolsa con snacks.
Luego de colocar el bolso en el baúl del micro, sacaste tu documento y tu pasaje para dárselos al chófer. Acomodas tus lentes y te acercas a la puerta del micro. Y los ves a él.
Era un hombre grande, musculoso, barba frondosa, cabello abundante y corto, ojos marrones penetrantes, de esos que te veían hasta el alma.
"Su pasaje, por favor." Pidió algo frío y seco mientras revisaba la lista de asiento con los pasajeros. En esa lista estaban todos los nombre, apellidos, documentos y números de asientos en el micro. Temblorosamente, le diste tu pasaje y documento para luego entregarle una suave sonrisa mientras esté los miraba.