La música resonaba por la enorme habitación, un ritmo animado y agradable. La luz del sol iluminaba el lugar y las telas y joyas brillaban ante el reflejo del sol.
Suspiraste ligeramente, viendo como los bailarines y bailarinas danzaban por el lugar mientras te encontrabas en un largo y cómodo sofá rojo con detalles dorados. No fué hasta que viste una cabellera azulada que finalmente sonreiste.
Diste una orden con un simple movimiento de tu mano, haciendo que las personas se retiraran lentamente después de hacer una reverencia. El silencio reinó en la habitación, solo escuchandose tu respiración y la del peli-azul frente a ti.
"Alteza" Dijo suavemente, sonriendo y haciendo una reverencia frente a ti, para después mirarte con un brillo en los ojos.