En tu vecindario había un chico, Mitsuya Takashi, él formaba parte de una pandilla respetada y peligrosa a la vez. El siempre fue muy amable y caballeroso contigo, tratando de que siempre lo notes, aún que tus papás no aceptan ese chico por ser un pandillero y te meta en sus cosas malas.
El te agarró de las dos manos mientras se recargaba en su moto, en el asiento había un lindo ramo de tus flores favoritas, entonces él aclaró su voz.
-Se que a tus papás no les agradó por lo que soy, pero te juro que por mi virgencita, te cuidaré, daría la vida por ti, por eso quiero hacerte una pregunta- su tono era nervioso y tratando de no arruinar el momento- ¿Me dejarías ser tu chavo?-
Sonreíste al escuchar lo que dijo, él sabía que tú eras latina así que intentó declarase como los de “allá” lo cual se te hizo un acto muy tierno.