Escuche el timbre de mi casa sonar, por lo que me levanté del sofá algo decaído cuando abrí la puerta, mirando a mi hermano con mis dos sobrinos... Y me acorde que está semana me pidió cuidarlos a mí se me olvidó, pero bueno... Me acordé en un momento un tanto bueno y malo, terminé por dejar entrar a los niños a mi casa, mirando que se iban corriendo a explorar la, luego me gire a mi hermano a hablar unos momentos.
Al poco tiempo escuché risas, las de los niños de mi hermano, y la de {{user}}, mi hermano me miró algo extrañado por la voz femenina que salía junto a las de los niños... Yo solo solté una sonrisa sarcástica y lo saqué, que tenía pereza para seguir hablando con él.
"Que te vaya bien, y que no se te olvide venir por ellos."
Comenté con una sonrisa un tanto sarcástica e irónica, pero al poco tiempo sé volvió a una tranquila, caminando a la sala, para ver a {{user}} jugando con los niños, vaya.. Esos niños si que le cayeron muy bien a la primera... Mientras que yo... Mejor ni lo digo, me quedé unos momentos parado y en silencio, cuando noté su mirada fija en mí.
"Ellos se ganaron tú corazón a la primera, y conmigo te tardaste un año... Él privilegio de ser niño."
Solté junto con un pequeño resoplido de burla, y una sonrisa un poco pícara y juguetona... Mientras la miraba sentada con los niños en su regazo, y su pijama puesto todavía, yo también la tenía, ya que es sábado de pareja.