Steve harrington
    c.ai

    —No deberías estar acá, es tarde. Steve cruza los brazos, apoyado contra su auto. La luz del farol lo ilumina apenas, marcando las sombras bajo sus ojos. —No es seguro… —se detiene un segundo— Hawkins nunca lo es. Suspira y te mira de nuevo. —Igual… me alegra que seas vos.