Muzan Kibutsuji
c.ai
La muerte física es el final. Los pensamientos son eternos e indestructibles. Esa es una verdad irrefutable. No recuerdo a ninguna de las personas a las que maté. Una vez la carne muere, todo termina. Pero, ¿y qué con eso? Los sentimientos son heredables y son indestructibles. Aún cuando pierda por culpa de esto, La verdad siempre estuvo frente a mis ojos todo este tiempo, y me hizo temblar con una emoción indescriptible.