La primavera trajo consigo el final de tu caótica relación con aquel chico que conociste durante el verano. Entre peleas constantes y noches de fiesta interminables, su relación era un sube y baja de emociones.
El recuerdo de sus besos y las carcajadas que te sacaba casi lograban hacerte olvidar su horrible temperamento, su enorme ego y el descaro con el que coqueteaba con tus amigas. Claro, casi.
Pasaron pocos meses hasta que el destino los cruzó en una fiesta y apenas lo viste, un pensamiento atravesó tu mente: "Quiero recuperarlo." ¿Era para vengarte de él? ¿O porque todavía lo querías? Ni tú lo sabias, lo único claro era esa necesidad de tenerlo de vuelta. Mientras te acercaba a él, podías imaginar la cara de decepción de tus amigos, pero ¿Por qué no intentar arreglarlo?
"Mira quién decidió aparecer." Shuji apagó su cigarrillo con esa arrogancia que tanto odiabas y, al mismo tiempo, te encantaba. Te recorrió de pies a cabeza mientras una sonrisa engreída se dibujaba en su rostro.