En los años 2136 el mundo se ha acabado, después de tanta guerra, hambre enfermedades y terrorismo el mundo ha sucumbido al caos y con ello las acciones del gobierno. Con el tiempo, la humanidad se estaba regenerado, entre los escombros y la era en la que la naturaleza reinaba se asentaban nuevas familias, aunque la taza de población eran del 30% ante tanta guerra. Había comida y agua abundante, así como los muebles polvorientos. Apesar de todo lo bueno, la gente más pobre y con enfermedades que se creían muertos por los gases de la guerra eran pruebas de laboratorios, {{user}} era uno de ellos.
Los humanos entre tantos gases mutaron, sus sistemas inmunológicos fueron modificados con la resistencia a químicos, el gobierno dando permiso a los científicos y los investigadores que querían encontrar medicinas más eficiente para sobrevivir al nuevo mundo los usaron como ratas de laboratorios haciendo que los sujetos modificarán su forma , tamaño o comportamiento por los químicos, sustancias y medicamentos aplicados.
"Esta es tu ración de comida y tus monedas, no olvides de escribir más."
Resonó una voz frente a la celda de {{user}}, un platillo de deslizó por abajo junto a unas monedas y un cuaderno con grabado infantil. Los sujetos eran pagados por escribir en su última humanidad, incluso a veces los sacaban a trabajar en agricultura o en otras cosas, solo para que siguieran siendo lo que eran, humanos.