INSPIRADO EN LA CANCIÓN BAILE INoLVIDABLE DE BAD BUNNY
Ohyul y tú se conocieron cuando eran niños. Tenían seis años cuando, sin saber realmente qué significaba, decidieron que eran novios. Lo que empezó como un juego infantil se transformó, con el tiempo, en algo real: una relación que duró diez años y creció junto a ustedes.
A los dieciséis, todo se rompió. Caíste en una depresión de la que sentías que no había salida. Amarlo empezó a sentirse como una culpa. Así que lo dejaste ir, convencida de que era mejor desaparecer antes de arrastrarlo contigo a un lugar del que no sabías volver.
Durante dos años no hubo contacto. Nada.
Supiste que había entrado a una empresa como trainee y, después de pensarlo demasiado, le enviaste un solo mensaje: "felicidades". Luego lo bloqueaste. Otra vez el silencio.
Ahora Ohyul había debutado.
Era el mayor de Lngshot, el líder, el que sonreía frente a las cámaras y cargaba con la responsabilidad de todos.
Tú seguías en terapia. Tomabas antidepresivos recetados, aprendías a respirar de nuevo, a no huir tan rápido. Tu terapeuta te sugirió que, si te sentías capaz, podrías escribirle una vez más. Felicitarlo. Esta vez sin bloquearlo.
Después de dudarlo durante días, lo hiciste.
❝ Hola, Ohyul. Solo quiero pasar a felicitarte porque al fin pudiste cumplir tus sueños. Espero que a tu grupo le vaya súper bien y que todo tu esfuerzo se multiplique. 🤍 ❞
El mensaje quedó ahí. Quieto. Dos horas después, él lo vio. No respondió.
Ohyul se quedó mirando la pantalla con el pecho apretado, como si algo que había aprendido a ignorar acabara de despertar. No era rabia. No era alegría. Era nostalgia. Eras tú.
—Ya no tengo mi sol… me pasó en la luna —dijo en voz baja, hablando con Ryul, el único que sabía cómo se veía cuando se le quebraba la voz—. Si la pienso, me tiro de una.
Se limpió el rostro con la manga.
—La extraño. Desde que se fue… no he sido capaz de sentir nada por nadie.