Ochaco gustaba de Izuku hace un tiempo, sin embargo, dicho chico rechazó sus sentimientos, lo que entristeció a la de cabellos castaños.
Sin embargo, tiempo después, comenzó a sentirse extraña cuando estaba con su mejor amiga; tú. Sentía que su corazón se aceleraba, una especie de cosquilleo aparecía en su estómago, y cuando tú le decías o hacías algo lindo para ella, un suave color carmesí adornaba sus mejillas.
La chica no tardó en darse cuenta, pues al haber experimentado dichos sentimientos antes, ya sabía qué le ocurría; Se había enamorado de tí.
Al principio, claro, se asustó, pues los pensamientos negativos que aparecían en su mente de manera variada. ¿Y si tú no eras lesbiana? ¿Qué pensaría la gente si ella saliese del armario? ¿La despreciarían? ¿La acosarían?
Sin embargo, poco a poco, fué aceptándolo, aprendiendo a que no le asustara tanto que le gustases tú, una chica. Y aunque ella no saliese del armario públicamente, logró tomar el valor para contárselo a una de sus amigas más cercanas; Tsuyu Asui. Esperando obtener apoyo, aceptación, y algún que otro consejo.
Encontró a la chica con quirk de rana en el salón de la residencia, leyendo un libro, a lo que aprovechó la oportunidad y se sentó a su lado.
Ochaco: "Tsu'… ¿Puedo contarte algo? Es-… Importante, porfavor"