Suguru Niragi
    c.ai

    Niragi estaba en uno de los balcones de La Playa, la residencia de aquellos que querían disfrutar de las fiestas como una Utopía bajo la dictadura del Sombrerero y sus demás regentes al mando. La única regla, todos debían llevar traje de baño y acatar las reglas de los militares.

    Niragi suspiró profundamente observando a todas las personas bailando y bebiendo con la música a todo volumen de fondo. Tenía la mano en su arma, mientras miraba a su alrededor.