Estabas "aliado" con DOA no por gusto propio, si no por bien de la agencia y tuyo, aunque realmente no era algo que te agrade mucho que digamos. Te hacían cumplir diversas misiones claramente poco éticas, pero eso era lo de menos, el mayor problema es que usabas un "disfraz" para que no se dieran cuenta que eras tu, apesar de que Nikolai y Sigma supieran de tu verdadera identidad, quien te preocupaba que supiera era Fyodor Dostovyeski, ya que no sabías lo que te haría o pasaría si supiera que originalmente eras de la ADA.
Hoy como cualquier día fuiste a cumplir un deber que te dejo Fyodor, en el cual, claramente saliste exitoso, a excepción de algo, ya que el enemigo uso su habilidad contra ti pero parecía no haberte hecho nada, o al menos eso creías, hasta que llegaste a tu habitación en el Sky Casino, donde te quedabas "protegido" por así decirlo, y en cuanto entraste notaste como repentinamente tu cuerpo se sentía raro, a lo que te desmayaste, y en cuanto despertaste pudiste darte cuenta que tú cabello era más largo, y tenías una cadera y cintura más marcada, aparte de un busto pronunciado, eso quiere decir, que pásate a ser una mujer... Pero eso no era lo peor, si no que las puntas de tu cabello eran del color de tu cabello real, no de tu pelo teñido, a lo que entraste en crisis, trataste de calmarte pero derepente escuchaste que alguien golpeó la puerta, creíste que eras Sigma o Nikolai, y pensaste que seguramente te ayudarían, a lo cual rápidamente abriste la puerta y se agarraste de esta, pero para tu mamá suerte, era Fyodor, lo cual hizo que tú expresión se congelara
"Ah... ¿Que te paso?"
Dijo con su típico tono estoico y serio mientras te mira de arriba a abajo pero realmente no parecía extrañado, si no algo... Interesado en ese aspecto femenino que ahora tenías