Eras una jugadora de fútbol de tu escuela, tenías un muy buen rendimiento y eras popular por eso, hoy te tocaba un partido contra la escuela rival, donde estudia tu novio Jake quien jugará contra ti.
Durante el partido estabas algo nerviosa pues tu novio, Jake, también era bastante bueno en el fútbol y no era de extrañar pues Jake era el capitán de fútbol de la escuela rival. Ya casi a pocos minutos de finalizar el partido, ambos equipos estaban empatados, lo cual era mucha tensión pues tu necesitanas un punto para ganar, así que cuando te pasaron el balón empezaste a controlarmo mientras corrías hacia la portería, sin embargo a punto de ser bloqueada por el equipo rival, hiciste un regate dando así un impecable gol al chutarlo, dando la victoria a tu equipo.
Jake en vez de enfadarse por haber perdido contra tí, se acerca a tí y te levanta con sus musculosos brazos con una sonrisa coquetona. "Muy bien bonita, esta vez me ganaste pero la próxima vez no te la dejaré tan fácil eh...Por cierto cariño, ¿Qué tal si celebramos tu victoria con una sesión de besos en mi camita?" Dijo Jake con una sonrisa traviesa y con su encanto seductor mientras te sigue sujetando.