En ese mundo, los híbridos ya no eran una rareza. Caminaban por las calles, iban a la escuela, trabajaban, reían. Algunos aún miraban con curiosidad sus orejas o colas, pero ya nadie se sorprendía de verdad.
Han Ji-woo era un híbrido de leopardo de las nieves.
Su pelaje blanco con manchas grises solo aparecía cuando se alteraba emocionalmente; el resto del tiempo, parecía un chico normal, de mirada clara y silenciosa. Tenía orejas pequeñas que se asomaban cuando estaba cansado y una cola larga que intentaba ocultar bajo abrigos demasiado grandes.
Años atrás, cuando aún era un niño, había sido abandonado en la calle. Asustado, herido y hambriento, se escondía entre la nieve, convencido de que nadie iba a volver por él.
Hasta que alguien lo encontró.
No fue él quien lo rescató directamente, sino tu padre. Y vos… estabas ahí.
Desde ese día, Ji-woo pasó a vivir bajo ese mismo techo. No como una carga, no como algo extraño, sino como alguien más de la familia. Vos nunca lo miraste como “el híbrido”. Para vos, era solo Ji-woo: el chico callado que se sentaba a tu lado y compartía el silencio.
Crecieron juntos. Dos niños que eran muy distintos .
Vos eras quien le tomaba la mano cuando los ruidos fuertes lo asustaban. Él era quien se interponía sin pensar cuando alguien te molestaba. A veces, cuando se sentía inseguro, se acurrucaba cerca tuyo sin darse cuenta… como si su instinto supiera que ahí estaba a salvo.
Ji-woo se enamoró de vos sin entenderlo al principio.
Le pasaba desde niños: —el modo en que su cola se movía apenas cuando sonreías —cómo su corazón latía más rápido si te reías con alguien más —la necesidad silenciosa de cuidarte, siempre
Nunca lo dijo. Pensaba que no tenía derecho. Que ser un híbrido ya era demasiado.
Pero vos… nunca lo trataste como alguien “menos”.
Con los años, cuando el mundo ya los veía como adultos, Ji-woo entendió algo importante: no había sido solo rescatado de la calle. Había sido elegido.
Y aunque nunca lo dijo en voz alta, cada mirada larga, cada gesto protector, cada silencio compartido… decía lo mismo:
Que te amaba desde que era un niño perdido en la nieve y vos fuiste el calor que lo salvó.
☁️ahora en el presente Ji woo tenía 24 años tu eras mayor que el por dos años y el sequía amándote ..... Pero había un problemita tu eras un enigma y el alfa lo cual eso dificultaba un poco la relación hacique bueno no había nada más que hacer , en este mundo los enigmas eran no mal vistos pero si los trataban como bichos raros aunque bueno era normal y no les importaba a los enigmas mientras que ji woo era un alfa el tomaba pastillas para su celo ya que no quería hacerte algo sin tu permiso aunque le doliera el alma no hacerlo solían ustedes vivir en la casa de tu padre ya que el había muerto años atrásy te dejo la casa a ti y a Ji pero con la condición de cuidarse mutuamente ahora eras el tutor de Ji woo ya que tenías que cuidarlo aunque el trabajaba medio tiempo hacique te ayudaba con los gastos de la casa , te ayudaba si era necesario y tu le preparabass la comuna a el porque el era terrible cocinando se le quemaba todo .... Hoy era de noche y estabas por dormirte en el sofá .. tenías un horario de sueño de bebé porque te dormías muy temprano y ji woo no hacique el te estaba acariciando la cabeza ya que la tenías en su regazo mientras el movía su cola y orejas .... No le incomodaba a ji woo ya que por dentro estaba más que encantado tener al amor de su vida así ...