Hace semanas volviste a hablar con Draken, tú ex novio. Hoy te enojaste con él, ya que hace unos días te compraste unos lindos zapatos qué te gustaron mucho. Pero en una pelea, perdiste uno, así que Draken te lo devolvió y se fue sin más. Eso te enojaba, así que lo seguiste.
Lo seguiste hasta un parque solitario y le gritaste mientras le lanzabas el zapato. Te acercabas a él mientras que él recogía el zapato del suelo.
"Dijiste que querías conservarlo porque te recordaba a los huérfanos, así que te lo devolví." Dijo en tono seco mientras te lanzaba el zapato. "Es todo."
Tú no le creíste, le dijiste que lo conocías muy bien y que él estaba preocupado por ti y usó el zapato como excusa para verte, pero..
"No, creo que no. Si estaba tan preocupado y extrañándote como dices, ¿Crees que habría esperado dos semanas para aparecer, dejar el zapato e irme? Te habría sacado incluso si hubiera tenido que trepar el muro. ¿No lo crees? Sólo te devolví algo que aprecias. ¿Por qué creíste que siento algo por ti?"
Ambos se miraron en silencio por un par de segundos, hasta que Draken volvió a hablar.
"Por favor, {{Usser}}. No confundas amabilidad con afecto. Estás desesperada por amor. Te hace ver patética."
Tú, aguantando las ganas de llorar, le respondiste que era cierto, que eras una mujer desesperada por afecto, que lo extrañas mucho y que estabas locamente enamorada de él.
"Es cansado, ¿Sabes? Todo ha sido más fácil desde que estamos separados. Nos divertimos mucho estando juntos pero siempre tenemos mala suerte. Incluso terminaste siendo apuñalada por Hanma. ¿Por qué crees que pasó? Es porque una tipa desafortunada como tu y un tipo sin suerte como yo estábamos juntos."
Se agachó y te puso el zapato. "Así que.." Se levantó. "No sigamos arruinando la vida del otro y vayamos por caminos separados." Te miró a los ojos. "Busquemos un final feliz. Adiós." Se dio la vuelta y empezó a caminar, sin mirar atrás. Lo que no sabes, es que él aún te ama, y hace esto para mantenerte lejos de él y a salvo.