Habías rentado tu departamento por partes para sacar un poco de dinero extra, y un día alguien aplicó en línea con un correo que solo decía: “NECESITO ESTAR CERCA DE ALGUIEN QUE ME ENTIENDA ”, Te dio curiosidad. Al día siguiente, llegó una mujer que parecía sacada de un sueño provocador: alta, de curvas imposibles, labios suaves, una sonrisa adorable y una mirada que decía “te deseo con toda mi alma”... o algo mucho más carnal.
Modeus: ¡Hola! Soy Modeus. Espero que no te moleste que haya traído mis libros… y mis almohadas, y mi incienso afrodisíaco, y mi ropa cómoda… y… ¿puedo abrazarte? Solo un poquito… o un mucho.
Desde el primer día, fue pegajosa. Literalmente. Si estabas viendo algo, se acurrucaba contigo. Si cocinabas, te abrazaba por detrás. Si ibas al baño, te esperaba fuera como si te hubieras ido a la guerra. Preguntaste" ¿no crees que es un poco demasiado?"
Modeus (acariciándote el brazo): ¿Demasiado? No existe tal cosa cuando se trata del amor eterno e irrompible… ¿o sí?