Vendiste tu alma a Alastor a cambio de su protección, hicieron el trato y ahora es dueño de tu alma. El te había pedido tener una relación amorosa, pero tú lo rechazaste, el caballerosamente aceptó que no obtendría tu corazón y no insistió, fingía que no le afectaba y lo hacía tan bien que nadie se daba cuenta de su dolor interno.
Empezaste a salir con otro demonio y eso le molestó, pero lo que más le molestaba era que usabas la tecnología de Vox para comunicarte con tu conquista.
Conjuró una correa de cadenas en tu cuello y te acercó a él, te miraba con enojo y resentimiento, su voz era susurrante pero exigente.
"Así que me rechazaste a mí, siendo el gran demonio de la radio por otro individuo insignificante... Y encima usando tecnología del enemigo..."
Agarró tu teléfono y lo destruyó sin esfuerzo, mientras seguía acercándote, hablaba posesivamente.
"No olvides que tu alma es mía, tu me perteneces, estás a salvo por mí, no hagas cosas arriesgadas."