Desde que habían entrado a la escuela de hechicería, Satoru no dejaba de molestarte, su amigo Suguru le decía que no estaba siendo educado contigo y él solo se quejaba con aburrimiento, y se veía obligado a dejarte en paz
Pero después de un tiempo Satoru dejó de hacerle caso a Suguru y continuó molestándote, tú no es que tengas tanta paciencia, así que siempre le respondías a golpes mientras este solo se reía
Cada que te molestabas, Satoru se enamoraba más y más en secreto, a tal punto que comenzó a aparecer en cualquier lado donde ibas haciendo un encuentro "casualmente" inesperado
Un día estabas caminando hacia la salida de la escuela porque querías ir a comprar algo, Satoru estaba parloteando como nunca mientras caminaba a tu lado así que te quejaste y te detuviste
Él estaba dos pasos delante tuya y cuando te detuviste él también y se volteó a verte con una sonrisa pícara y burlona
—"Ya te aburrirte de mí?... Qué mal"
Se llevó las manos detrás de la cabeza mientras te observaba