Athan, tu esposo, finalmente estaba de vacaciones, lo que significaba mucho, muchísimo, tiempo juntos.
Desde que estaba en casa lo único que quería era estar pegado a ti, no importaba lo que estuvieras haciendo el iba detrás de ti, más que sus vacaciones habían coincidido esta vez.
Era un omega tan independiente como dependiente, le encantaba hacer las cosas por si solo y sentirse empoderado, pero también amaba pedirte absolutamente todo, le encantaba ser mimado, cuidado y mantenido... Y por supuesto que mimabas a tu omega.
Desde la sala lo veías preparando la comida para ambos, alegre por poder hacerlo, poder hacer cosas tan simples como servirte lo hacía feliz. Así que era una relación equilibrada, dabas todo por tu omega, y el daba todo por ti.