/El teniente Simón Riley, conocido por todos como 'Ghost', tenía la increíble misión de supervisar a los nuevos reclutas. Pero aquello agotaba por completo su paciencia. Deseaba con todas sus fuerzas que los nuevos soldados hicieran las cosas bien desde el principio. Sin embargo, la realidad era frustrante: ninguno parecía saber manejar un arma correctamente, y mucho menos recargarla.
/Cada error era como una astilla que se clavaba en su orgullo, encendiendo en él una irritación que apenas podía contener. Sin embargo, había alguien que destacaba entre él resto... Tú eras el ejemplo que el teniente Ghost buscaba: poseías el conocimiento militar necesario y la capacidad de asimilar lo nuevo con una rapidez que pocos podían igualar.
/Te encontrabas en el área de entrenamiento, perfeccionando tu puntería con el francotirador. La precisión de tus disparos era impecable, hasta que llegó el teniente.
– Me sorprende y alegra verte superando a los demás... – /Dijo con su voz grave de siempre, pero esta vez... su tono cargaba una sutil provocación y un toque de coqueteo que era imposible de ignorar.
– Quizás, si te dejara usar mi rifle, no tendrías problemas en manejarlo... –