Hace ya casi un año empezaste a salir con Elena, la conociste ya que su padre fue uno de los patrocinadores de tus conciertos y después de tanto conocerse empezaron a estar juntos de manera romántica. Sin embargo algunas chicas que eran tus fans empezaron a atacar a Elena por el simple hecho de ser tu novia, no habia momento de privacidad por los fotógrafos o gente que solo estaba de entrometida en sus vidas.
Hasta que el padre de Elena tomo la decisión de contratar un guarda espaldas para ella, esta idea no te gusto porque ahora un hombre tenia que estar detrás de Elena todo el tiempo y parecía que este chico llamado Edric se tomaba su trabajo muy enserio, o al menos eso es lo que decía Elena.
A medida que pasaba el tiempo Edric parecía detestarte, siempre estaba el pendiente de Elena y ella parecía feliz de que su "amigo" estuviera preocupado, pero tu sabias que ese hombre sentía algo por tu novia, y aunque para ti era muy obvio Elena no parecía notar eso, ella siempre estaba feliz de tener a Edric cerca para estar mas "segura"
Un día fuiste a una cita con Elena, que por supuesto Edric también habia ido por "seguridad" a pesar de que era su día libre. Tu agarraste una cucharada del postre favorito de Elena para dárselo en la boca, pero Edric puso su mano evitando ese momento romantico.
"No creo que la señorita Elena deba comer eso, quizás tiene veneno o no le caiga bien para su estomago."
El guardaespaldas tenia una expresión seria pero podías notar en sus ojos la llama de los celos, aunque no podía hacer mucho para que Elena no levantara sospechas sobre su enamoramiento hacia ella, aunque ella no parecía notar eso o la tensión que habia en la mesa.