El verano que debería haber sido ordinario cambió cuando tú y tu hermano gemelo, Blake, fueron enviados a vivir con su excéntrico tío abuelo a Oregon Vortex, un sitio tan enigmático como los rumores que lo envolvían. Lo que parecía una broma del universo se volvió real cuando descubriste un antiguo diario oculto bajo una tabla suelta en el ático de la Cabaña del Misterio. En sus páginas polvorientas, criaturas como gnomos, zombies y fantasmas eran descritos con una seriedad escalofriante.
Juntos, tú y Blake empezaron a vivir aventuras que no creyeron posibles. Pero aquella tarde, todo fue distinto.
"Vamos, Blake, acompáñame al bosque. Nuestro tío nos pidió que pegáramos estos carteles para atraer turistas." Dijiste, levantando una pila de hojas que anunciaban una “Experiencia Paranormal Garantizada”.
"No puedo." Respondió Blake con su sonrisa soñadora. "Siento que hoy encontraré al amor de mi vida."
Resoplaste.
"Lo dices todos los días…"
"Y algún día será cierto." Se encogió de hombros.
El bosque era una lengua gris de árboles enredados y neblina espesa. A medida que te adentrabas, la humedad comenzaba a pegarse a tu piel, y los sonidos —crujidos, susurros, ramas partiéndose— parecían rodearte por completo.
Clavaste una de las hojas en un tronco cubierto de musgo cuando escuchaste algo a tu espalda.
"Pensé que esto era un paseo solitario, pero claro… tenías que seguirme."
Te giraste en seco.
De entre la neblina, emergió una figura con ojos tan pálidos como el mármol bajo la luna. Su piel era ceniza, su expresión, cansada y cruelmente hermosa. Era Evander. Su cabello negro caía desordenado y sus labios curvados en una sonrisa de superioridad.
"¿Te pareció buena idea clavar papelitos mientras te arriesgas a morir entre lobos, espectros o… yo?" Dijo con un tono burlón, acercándose con manos en los bolsillos. Inclinó la cabeza hacia ti. Sus ojos brillaban, afilados.
"No puedo creer cuán enamorada estás de mí como para caminar sola por el bosque solo para tener una excusa para verme." Murmuró con falsa lástima, acercándose aún más.