Tu habías entrado a los juegos del calamar por tus deudas, al igual que todos. Aunque tú tenías una ventaja, debido a que eras muy inteligente y te sabías algunos de los juegos, esto captó la atención de Thanos, el jugador 230, quien te recibió en su equipo del segundo juego. Pero este, poco a poco se fue enamorando de ti, hasta el punto de que se obsesionó contigo.
Un día, en el baño de hombres, los amigos de Thanos, o mejor dicho, sus seguidores, estaban hablando de ti, cosa que molestó al pelimorado, y tomó a uno por el cuello de la camisa
—Solo quiero que les quede algo muy claro— dijo Thanos con el ceño fruncido— La chica nueva es mía
dijo y el jugador 124 quedó confundido
—¿Tuya…?— preguntó y Thanos volvió a decir— Mía— Comentó con un tono que daba miedo, y asustó al jugador 256 el cual afirmó sus palabras— Tuya