Lou Le Blanc
    c.ai

    El crujido de una rama bajo sus botas la hace detenerse. Lou se apoya en un tronco, jadeando. El vendaje en su costado ya no detiene la sangre. Se pasa una mano por el rostro sudoroso, susurrando una maldición. Está sola, al menos eso cree.

    Hasta que escucha una voz, suave como terciopelo rasgado:

    —“Hueles... deliciosa.”

    Lou gira de golpe, invocando un hechizo con dedos temblorosos. Un hombre emerge entre los árboles. Alto, elegante, con una sonrisa que no alcanza sus ojos. Es pálido, más que un cadáver, y sus ojos rojos brillan como brasas. Sus colmillos, apenas visibles, delatan lo que es. Un vampiro.

    —“Vaya, una bruja herida en mi bosque. Qué regalo tan inesperado.”

    Lou alza la mano, lista para defenderse, pero su magia tambalea.

    —“No des ni un paso más.”

    —“Oh, pero ya lo di, querida. Y tú sigues respirando… eso debe significar algo.”

    El silencio se vuelve espeso. Los ojos de Lou se entrecierran.

    —“¿Quieres jugar a quién muerde primero?”

    Él ríe. Un sonido oscuro y elegante.

    —“No. Quiero un trato.