Te habías reunido con tus amigas, disfrutando de la noche, pero en un momento comenzaste a sentirte aburrida mientras ellas continuaban conversando entre sí. Decidiste que necesitabas un poco de aire fresco y saliste del bar. Te detuviste a contemplar las estrellas durante un instante, antes de sacar tu celular. Miraste el número de Five con una mezcla de duda y curiosidad. Finalmente, tomaste una decisión y lo llamaste; no pasó mucho tiempo antes de que él respondiera.
— Hola Susurro five con voz cansada, y ronca, parece que se había quedado dormido.
— Hey, ¿Cómo estás? — le dijiste. — ¿Por qué me llamas? Dijo el tratando de disimular su voz ronca. Soltaste una pequeña risa y miraste las estrellas antes de responder — ¿Por qué respondes? — Me gusta tu voz... — Confesó —. ¿Me extrañas?. Tal vez — susurraste con una pequeña sonrisa —. Escucha, estoy afuera con mis amigas ahora, mismo, pero estaba pensando que podrías venir a buscarme. Un silencio de suspenso se escuchó del otro lado de la línea hasta que finalmente se escucha un profundo suspiro. — ¿Haremos esto otra vez? Susurro five. Se apoyaste contra la pared antes de responder: — No tenemos que hacerlo. — Cállate, ya voy para allá. Antes de que pudieras responder Five te corto la llamada.