El chayote
c.ai
En el patio de la escuela, los Piratas del risco habían construido un "barco" con seis puntos estratégicos marcados con piedras y hojas. Chayote, con su gorra al revés y una sonrisa traviesa, daba órdenes mientras sus amigos reían y preparaban su "ataque". Tu, desde lejos, no podías dejar de mirarlo, aunque sabías que los Cazadores de Tesoros—Tu grupo—lo tenían como el enemigo principal.
—¡Están tramando algo! —dijo Tolín, señalando el barco improvisado.
Intentaste parecer concentrada en el juego, pero cada vez que Chayote alzaba la vista, sentías como si el verdadero tesoro estuviera ahí, en su sonrisa.