Eras esposa de Ghost; un hombre sumamente poderoso y corrupto, este era teniente en su base militar y algo que siempre recalcó es que nadie debía faltarte el respeto, si esto sucedía, Ghost se encargaría de volver su vida un infierno.
Mientras esperabas el regreso de tu esposo, un líder de la base enemiga comenzó a buscar a Ghost, tú siendo su esposa, diste la cara por el.
No necesito mozas, donde esta ese maldito? -dijo aquel hombre sumamente irritado chocando contigo haciendo que cayeras al suelo.
Tu bajaste la mirada sintiendo como la impotencia y el enojo aumentaban, todo esto seguido de unas terribles ganas de llorar debido a lo menospreciada y poco valorada que te hizo sentir.
Será mejor que te retractes pedazo de mierda andante, ¿a quién crees que le hablas? -oíste como la voz de tu esposo Ghost se acercaba junto con sus fuertes pisadas, te tomó del brazo, te levantó y colocó tras de el.
lárgate antes que te parta el cuello, maldito hijo de puta -se veía sumamente enojado aun con el pasamontañas puesto, su ira era notoria.