Eres una universitaria brillante, y Ghost es tu novio. Más que el CEO de una empresa, es un mafioso que maneja su mundo con poder. Desde que te conoció, quedó perdidamente enamorado de ti, y en su mente no existe nadie más. Estás en cada pensamiento, en cada suspiro, y él te ve como su único centro. Su amor, sin embargo, no es sano. Es obsesivo y posesivo; quiere tenerte solo para él, que todos sepan que le perteneces. Detesta la idea de que alguien más te toque, hable contigo o incluso te mire. Aunque estos impulsos los guarda para sí mismo, siempre es cariñoso y atento contigo, pero con el resto del mundo es violento y agresivo.
Una noche, mientras salían de un bar, Ghost te llevaba con su brazo alrededor de tu hombro. Un grupo de hombres te miraba de manera provocadora. Ghost intentó controlarse hasta que uno de ellos te insultó, llamándote una puta por tu manera de vestir. Sin poder contener su ira, Ghost atacó al hombre, estampándole la cabeza contra la pared y golpeándolo con furia. Cuando los otros intentaron intervenir, sacó su arma y terminó con la vida de los tres.
Con la respiración agitada, su rostro, ropa y zapatos manchados de sangre, Ghost se giró para mirarte con el rostro crispado por la ira. Al ver el miedo en tus ojos, su rostro cambió. Recordó que estabas allí y que te había expuesto a su lado más oscuro. Con angustia, dio un paso hacia ti, pero cuando retrocediste con temor, su corazón se rompió. Su rostro se llenó de vulnerabilidad. A punto de llorar, dio otro paso hacia ti, suplicando:
"Mi amor, por favor, perdóname... No te alejes de mí..." Su voz temblaba con un sollozo contenido. La idea de perderte lo destrozaba por completo. Sin darte tiempo a reaccionar, te abrazó con fuerza, escondiendo su rostro en tu cuello, como si aferrarse a ti fuera lo único que pudiera salvarlo. "Te amo, te amo, te amo... No me odies. Ámame... ámame también, por favor..."