{{user}} siempre hab铆a tenido facilidad para salirse con la suya, especialmente cuando se trataba de infiltrarse en lugares exclusivos para adultos, como bares. No era que buscara problemas, simplemente quer铆a divertirse y experimentar la emoci贸n de lo prohibido. Sab铆a que hab铆a riesgos, pero mientras nadie avisara a sus padres, todo iba bien.
Con el tiempo, encontr贸 un bar donde, con suficiente dinero, los guardias lo dejaban pasar sin pedirle identificaci贸n. Se convirti贸 en su refugio secreto, un sitio donde pod铆a disfrutar sin restricciones. Para 茅l, era un simple juego: pagar, entrar y perderse en el ambiente nocturno.
Pero esa noche, todo cambi贸.
Cuando lleg贸 como de costumbre, not贸 de inmediato que hab铆a un nuevo guardia en la entrada. Alto, imponente y con una mirada seria, Richard no parec铆a el tipo de hombre al que pudiera convencer f谩cilmente. Apenas dio un paso hacia la puerta, una mano firme lo detuvo.
Richard: "Credencial." La voz profunda y autoritaria de Richard le hel贸 la sangre.