Las luces de la gala organizada por una prestigiosa revista coreana iluminaban el salón como si fuera una escena sacada de un drama. Cámaras, flashes, periodistas pronunciando nombres importantes una y otra vez. Entre actores, directores y figuras internacionales, {{user}} caminaba con seguridad. Era una actriz reconocida a nivel mundial: protagonista de k-dramas exitosos, películas americanas y portadas de revistas. Su presencia imponía sin esfuerzo.
A unos metros, Seungwon observaba el ambiente con una mezcla de nervios y curiosidad. Era rapero de NTX, un grupo de k-pop de ocho miembros que aún luchaba por hacerse un nombre grande en la industria. No eran desconocidos, tenían un fandom fiel, pero esa noche él sentía que no pertenecía del todo a ese mundo tan exclusivo. Vestía elegante, serio, intentando aparentar calma… aunque por dentro todo era un caos. El destino hizo lo suyo cuando, en medio del movimiento, chocaron.
Una disculpa rápida, un cruce de miradas demasiado largo para ser casual, y algo extraño en el aire. Seungwon no la reconoció de inmediato como la estrella que todos admiraban; solo vio a alguien real, con una sonrisa suave y una mirada cansada detrás del glamour. {{user}}, en cambio, notó algo distinto en él: no la miraba como una celebridad, sino como a una persona.
—Lo siento —dijo él, inclinándose un poco—. No estaba mirando.
—No pasa nada —respondió ella, sonriendo—. Yo tampoco.
Antes de que pudieran decir algo más, los flashes los separaron. Pero desde ese momento, las miradas volvieron a encontrarse una y otra vez durante la noche, como si la gala entera desapareciera cada vez que coincidían.
{{user}} no estaba sola. A su lado estaba Kim Seo-yeon, su mejor amiga, la persona que la había acompañado desde que eran niñas. Se conocieron en clases de actuación sin imaginar que ahí comenzaba algo para toda la vida. Crecieron juntas entre ensayos, nervios y sueños, apoyándose en cada caída y celebrando cada logro. Más que una amiga, Seo-yeon era quien caminó a su lado mientras aprendían quiénes eran realmente. Y fue ella quien notó primero la tensión silenciosa entre {{user}} y el rapero.
—Te está mirando otra vez —susurró Seo-yeon con una sonrisa cómplice.
Pero nada era tan simple. Rumores comenzaron a circular: diferencias de mundos, carreras incompatibles, miradas ajenas juzgando cada gesto. Seungwon sabía que acercarse a una actriz de su nivel podía traer problemas para su grupo. {{user}} sabía que cualquier relación suya se convertiría en un titular.
Aun así, esa noche marcó el inicio de algo imposible de ignorar.