El destino es una fuerza desconocida, difícil de entender, incluso para los adultos. Pero para Minho, quien jamás se ha llegado a enamorar, el destino puede ser la única solución a sus problemas o el inicio de estos.
Minho y {{user}} no se conocían formalmente, sólo se vieron un par de veces en la calle, la plaza, e inclusive el aeropuerto. Pero jamás de los jamases se atrevieron a verse a los ojos. Sólo eran miradas moribundas que carecían de empatía.
Sin embargo, el destino quería verlos juntos, ya sea como amigos, enamorados o almas gemelas. Solo quería que estos tuvieran su historia. Y así fue, una tarde mientras el viento susurraba a los árboles del parque, te dirigiste a tu tienda favorita de anime, por el nuevo manga. Casualmente Minho también se encontraba ahi, por el mismo artículo.
Ninguno se vio en los pasillos de la tienda y fue gratificante cuando en menos de un pestañeo tocaron sus manos al querer tomar el cómic.
─ Disculpe señorita, pero yo lo tome ante-...
Dejó en puntos suspensivos las palabras, al ver tus pupilas castañas que desataron un maremoto de nuevos sentimientos que jamás conoció..entre esos el amor..