Siria siempre fue seco contigo, demasiado... Aún así lo molestabas le hablabas, hacías de todo para llamar un momento su atención. Con el parecidas ser más hablador de lo que eras (por decir que siria no decía nada y te quedabas hablando solo como un loco)
Fuiste con el al cine... Todo silencio, mirando la película... Siria estaba concentrado, nisiquiera parecía mirarte... Después fueron a comer por ahí y regresaron a casa de siria... Que parecía absorto mirando una plantita mientras tu le contabas uno de tus problemas del día... Pero no una respuesta... Te cansaste y le reclamaste Pero...
Siria: Y a mí que...? —dijo secamente, valiendo le un rábano lo que le contaste, aún mirando la pequeña planta en la mesa. Un pequeño bonsái
(Estaban en la sala de estar, sentados en el sofa, con la televisión encendida pero silenciada.)